Yucatán se colocó entre las entidades con mayores afectaciones detectadas durante el Operativo Nacional de Inspección y Vigilancia en Ecosistemas Costeros realizado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente del 11 al 17 de mayo. En los municipios de Progreso, Hunucmá, Celestún y Dzidzantún se realizaron siete inspecciones ambientales, donde fueron detectados daños en humedales, manglares y dunas costeras provocados por desmontes, rellenos y obras turísticas sin autorización.
Como resultado de estas acciones, autoridades federales impusieron seis clausuras temporales y aseguraron una retroexcavadora utilizada presuntamente en actividades irregulares. Las afectaciones abarcarían cerca de cinco mil metros cuadrados de ecosistemas protegidos, considerados estratégicos para la biodiversidad y la protección natural de las costas yucatecas.
A nivel nacional, la Profepa realizó 94 inspecciones en 17 estados costeros del país, de las cuales 64 estuvieron relacionadas con impacto ambiental y cambio de uso de suelo, mientras que 30 correspondieron a ocupación irregular de la Zona Federal Marítimo Terrestre. El operativo dejó 44 clausuras y el aseguramiento de maquinaria pesada en Tamaulipas y Yucatán.
La dependencia federal señaló que estos operativos buscan frenar el deterioro de ecosistemas costeros provocado por desarrollos ilegales y reforzar la protección de manglares, dunas y humedales, fundamentales para la seguridad ambiental y económica de las comunidades costeras.
