Con el inicio de la temporada de lluvias y el registro de las primeras precipitaciones en distintas regiones del país, especialistas y autoridades llaman a la población a mantenerse atenta ante los cambios climáticos que, si bien representan beneficios ambientales, también pueden generar riesgos cuando se presentan tormentas de rápido desarrollo.
Las lluvias de las últimas semanas han contribuido a disminuir las altas temperaturas registradas durante la temporada de calor, además de favorecer la recuperación de mantos acuíferos, ríos, presas y zonas naturales que dependen del agua de lluvia para su conservación.
De acuerdo con expertos en protección civil y medio ambiente, estas precipitaciones también ayudan a mejorar las condiciones del suelo, reducir la sequía y fortalecer las actividades agrícolas en varias comunidades.
Sin embargo, advirtieron que durante esta época también pueden presentarse fenómenos meteorológicos intensos en periodos cortos de tiempo, como tormentas eléctricas, ráfagas de viento, caída de granizo y encharcamientos, principalmente en zonas urbanas o de riesgo.
Las tormentas de rápido desarrollo suelen formarse en cuestión de minutos y provocar afectaciones en vialidades, cortes de energía eléctrica, caída de árboles o incremento en los niveles de ríos y arroyos, situación que puede poner en peligro a la población si no se toman precauciones.
Ante este panorama, autoridades recomendaron evitar cruzar corrientes de agua, mantenerse informados a través de canales oficiales, revisar techos y desagües en viviendas, así como extremar precauciones al conducir durante lluvias intensas.
También pidieron a la ciudadanía no tirar basura en calles o alcantarillas para evitar bloqueos en el drenaje y reducir el riesgo de inundaciones.
