Imagina que existiera un satélite capaz de detectar los incendios poco después del primer chispazo. Incluso antes de que comiencen las llamadas a los servicios de emergencia. Imagina ahora que los mapas dibujados gracias a ese satélite empiezan de repente a tener vacíos inesperados. Puntos ciegos en los que los incendios pueden campar a sus anchas. Sería trágico, ¿verdad? Sin duda, aunque lo cierto es que no lo sería. Lo es. Esta historia es totalmente cierta y lo peor es que la razón por la que existen esos puntos ciegos es que el satélite tiene que moverse una y otra vez para esquivar la basura espacial de la que tanto tiempo nos llevan advirtiendo los expertos.
Los daños colaterales de las maniobras antiescombros. El satélite Aqua, de la NASA, cuenta con un instrumento llamado MODIS, que tiene la capacidad de detectar puntos de calor y humo mediante la medición de las radiaciones infrarrojas. Esos puntos de calor y humo son mínimos, por lo que se usa para detectar incendios desde sus etapas más tempranas.
La NASA lleva desde su lanzamiento, en 2002, usándolo para elaborar mapas de incendios que permiten a los sistemas de emergencia desplazarse de manera más rápida y concisa a los lugares en los que se encuentra el fuego. Ni siquiera es su función; ya que, como su propio nombre indica, es un satélite centrado en el agua. No obstante, este efecto secundario ha ayudado a salvar muchas vidas y muchas hectáreas de terreno. Desgraciadamente, cada vez que se mueve para esquivar escombros espaciales que se dirigen hasta él debe descuidar su guardia, con consecuencias bastante preocupantes.
Uno de tres. Aqua es uno de los tres satélites que componen el Sistema de Observación de la Tierra (EOS) de la NASA. Los otros dos son Terra y Aura. Sus nombres ya nos dan una pista de cuál es su función. Básicamente, hacen una revisión exhaustiva de la Tierra por tierra, agua y aire. Primero se lanzó Terra en 1999. Este se encarga de analizar las interacciones entre la atmósfera, la tierra, la nieve, el hielo y los océanos. Puede, por ejemplo, detectar los avances de la deforestación.
