Las condiciones laborales que enfrentan las y los docentes en México han encendido alertas entre especialistas en salud pública, debido a los altos niveles de estrés que afectan al magisterio y al impacto que el consumo de alcohol puede tener en su bienestar. Datos del INEGI indican que actualmente existen más de 2 millones de maestras y maestros en el país, principalmente en los niveles de primaria y secundaria, donde se concentra casi la mitad de la plantilla docente nacional.
Estudios realizados en instituciones de educación superior muestran que entre el 30% y el 50% de los profesores presentan estrés laboral significativo derivado de la sobrecarga de trabajo, las exigencias administrativas y las condiciones adversas en las que desempeñan su labor. A esta problemática se suman riesgos adicionales relacionados con el consumo de alcohol. Investigaciones del Instituto Nacional de Salud Pública señalan que las maestras que consumen bebidas alcohólicas tienen 19% más probabilidades de desarrollar cáncer de mama en comparación con aquellas que no consumen alcohol.
Docentes consultados coinciden en que las exigencias hacia el magisterio han aumentado sin que existan mejores condiciones laborales o salariales. Brenda Hernández Pérez, maestra de primaria en la Ciudad de México, explicó que además de enseñar, muchos profesores asumen funciones emocionales y de acompañamiento para sus alumnos. Frente a este panorama, especialistas consideran prioritario fortalecer programas de atención a la salud mental del personal docente y promover políticas públicas que reduzcan los riesgos asociados al consumo de alcohol en la población.