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Yulixa Toloza murió tras realizarse una cirugía en una clínica clandestina de Bogotá, Colombia; hasta el momento, han capturado a cinco implicados y piden la extradición de los presuntos responsables detenidos en Venezuela

La muerte de Yulixa Toloza, una mujer colombiana de 52 años, ha provocado indignación en Colombia luego de que desapareciera tras someterse a un procedimiento estético en una clínica clandestina de Bogotá y días después fuera hallada sin vida en una carretera de Cundinamarca.

Todo comenzó el 13 de mayo de 2026, cuando Yulixa acudió al centro estético Beauty Láser M.L., ubicado en la localidad de Tunjuelito, al sur de Bogotá, para realizarse una lipólisis láser, procedimiento por el que habría pagado cerca de tres millones de pesos colombianos.

De acuerdo con familiares y amigas, la cirugía se prolongó durante varias horas y, al finalizar, Yulixa presentaba signos alarmantes: dificultad para respirar, desorientación y una visible debilidad física. Un video grabado por personas cercanas mostró a la mujer sentada en una camilla, mientras el personal intentaba reanimarla y le pedía controlar su respiración antes de que se desvaneciera.

Horas después, cuando sus familiares regresaron para recogerla, encontraron la clínica cerrada y sin rastro de ella. Las investigaciones revelaron después imágenes de cámaras de seguridad donde se observa a dos hombres sacando a Yulixa casi a rastras del lugar para subirla a un automóvil gris.

Seis días más tarde, el cuerpo de la mujer fue localizado a un costado de una carretera en el municipio de Apulo, a unos 100 kilómetros de Bogotá. La Fiscalía colombiana confirmó que el caso es investigado como un posible homicidio relacionado con procedimientos estéticos ilegales.

Las autoridades descubrieron además que el establecimiento operaba únicamente con permisos de peluquería y no estaba autorizado para realizar cirugías o intervenciones invasivas. Durante un operativo también encontraron a otra mujer encerrada recuperándose de un procedimiento.

Hasta el momento hay cinco detenidos. Tres de ellos fueron capturados en Venezuela tras intentar huir del país: María Fernanda Delgado, señalada como propietaria de la clínica clandestina; Edinson Torres, su pareja; y Eduardo Ramos, identificado como el supuesto cirujano que practicó la operación. Otros dos hombres fueron detenidos en Cúcuta por presuntamente ayudar a ocultar el vehículo utilizado para trasladar a la víctima.

La Fiscalía investiga delitos como desaparición forzada, homicidio, secuestro, omisión de socorro y destrucción de pruebas. Expertos señalan que los responsables podrían enfrentar penas de hasta 60 años de prisión.

El caso reabrió el debate en Colombia sobre los riesgos de las clínicas estéticas ilegales y la falta de controles sanitarios, mientras familiares de Yulixa continúan exigiendo justicia.

Este caso, ha reavivado la preocupación en América Latina por los riesgos de someterse a procedimientos estéticos en lugares clandestinos o sin regulación sanitaria. En México, un caso similar ocurrió recientemente en el estado de Puebla, donde autoridades investigan la muerte de una mujer tras realizarse una cirugía estética en un establecimiento presuntamente irregular. Ambos hechos han encendido las alertas sobre la proliferación de clínicas ilegales que ofrecen procedimientos a bajo costo sin contar con personal certificado ni condiciones médicas adecuadas, poniendo en peligro la vida de cientos de pacientes.