La zona arqueológica de Toniná continúa posicionándose como uno de los destinos más importantes de Chiapas tras su reciente reapertura, atrayendo a visitantes nacionales y extranjeros interesados en conocer el legado de la cultura maya y los atractivos naturales de la región.
En municipios como Ocosingo y comunidades cercanas a la Selva Lacandona, cientos de familias dependen de la actividad turística mediante servicios de hospedaje, transporte, alimentos, artesanías y recorridos guiados.
La intención es fortalecer la conectividad y hacer más atractivo el recorrido hacia esta zona arqueológica, considerada una de las joyas culturales y turísticas del sureste mexicano y una oportunidad clave para impulsar el desarrollo económico regional.
