Con una inversión superior a los 12 millones de dólares, equivalentes a más de 200 millones de pesos mexicanos, Yucatán puso en marcha un esquema de financiamiento ambiental enfocado en la protección y recuperación de manglares, cenotes, selvas y reservas naturales consideradas estratégicas para el equilibrio ecológico y el abastecimiento de agua.
El proyecto contempla la conservación de más de 581 mil hectáreas distribuidas en 11 áreas naturales protegidas, incluyendo ecosistemas costeros, selvas y zonas geohidrológicas vulnerables al crecimiento urbano y la deforestación.
La directora de WWF México, María José Villanueva Noriega, destacó que la Península de Yucatán concentra aproximadamente el 55 por ciento de los manglares del país y forma parte de uno de los sistemas de ríos subterráneos más extensos del planeta, por lo que representa una región prioritaria para la conservación ambiental.
Dentro de la estrategia se contempla la protección de más de 52 mil hectáreas de manglares y 273 kilómetros de costa. Autoridades señalaron que estos ecosistemas funcionan como barrera natural ante huracanes, favorecen la reproducción de especies marinas y contribuyen significativamente a la captura de carbono.
El plan también incluye vigilancia permanente en áreas protegidas, contratación de guardaparques, brigadas contra incendios forestales y sistemas tecnológicos de monitoreo ambiental en tiempo real.
Las acciones comenzarán en zonas consideradas críticas, entre ellas la Reserva Estatal Geohidrológica Anillo de Cenotes y la Reserva Estatal Biocultural del Puuc, donde se han identificado afectaciones derivadas de la presión urbana y la alteración de flujos naturales de agua.
Asimismo, el Ayuntamiento de Mérida anunció una inversión adicional de 1.38 millones de dólares durante cinco años para fortalecer la protección de la Reserva Cuxtal, área que abastece cerca del 50 por ciento del agua que consume la capital yucateca.
