El director general del Rastro Municipal de Tapachula, Jorge Ortiz Arévalo, reconoció la clausura que impuso la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) a la planta de tratamiento de aguas residuales, por lo que anunció una serie de medidas que se corregirán y, aclaró que esta clausura no ha afectado de la operatividad del rastro.
En días pasados la PROFEPA impuso medidas correctivas urgentes al rastro municipal operado por la Cooperativa de Consumo Tablajeros La Unión, en Tapachula, debido a que descargaba aguas residuales sin tratamiento directamente sobre suelo natural, lo que representa un riesgo de contaminación ambiental para el terreno y posibles cuerpos de agua cercanos, por lo que, entre las medidas urgentes está la clausura temporal de las fuentes generadoras de aguas residuales.
En ese sentido, Jorge Ortiz Arévalo explicó que, a raíz de un incendio provocado por personas externas, la planta sufrió averías eléctricas, por lo que se dejó de utilizar esta planta de tratamiento, ante esta situación dijo que ya se iniciaron las correcciones inmediatas como contratar de manera temporal a una empresa especializada que se encargue de llevarse los residuos para darles el destino correcto y así eliminar el tema del riesgo de contaminación.
Asimismo, se está consultando la posibilidad de comprar una nueva planta de tratamiento, para atender la principal acción correctiva de la PROFEPA, que es de implementar un sistema adecuado para el manejo y tratamiento de sus aguas residuales, esta medida estará lista definitivamente en un lapso aproximado de 6 meses, mientras tanto, la empresa antes mencionada se hará cargo del trabajo.
Reiteró que la operatividad del rastro no se ha puesto en riesgo, y se continúan guardando las medidas sanitarias, por lo cual, se continúa la maquila de sacrificio de animales, que en promedio al día son 25 reses, por ello, dijo estar comprometido a atender las recomendaciones de la PROFEPA, para evitar a toda costa en daño ambiental el verter los residuos al suelo.
