Actualmente, en el mundo occidental existe un consumo muy elevado de CH simples y de refinados. Este cambio, junto al sedentarismo, ha hecho aumentar exponencialmente el número de afectados por el sobrepeso y la diabetes, entre otras muchas enfermedades. Esto demuestra que son los CH simples y refinados los que se deben reducir al máximo de la alimentación habitual.
A medida que digieres los carbohidratos, estos se transforman en glucosa, que se libera en el torrente sanguíneo como la principal fuente de energía del cuerpo. Si bien los carbohidratos suelen asociarse con productos a base de cereales (pan, pasta y arroz), también se encuentran en frutas, verduras ricas en almidón, productos lácteos y proteínas de origen vegetal como frijoles, guisantes y lentejas.
Pero no todos los carbohidratos son iguales. Los carbohidratos complejos contienen almidón y fibra y son fuentes ricas en vitaminas, minerales, fitoquímicos y antioxidantes. Estos carbohidratos ricos en nutrientes ayudan a mantener la glucosa en sangre equilibrada y estable. La fibra también ayuda a sentirse lleno, mejora la salud digestiva y reduce el riesgo de enfermedades cardíacas.
Los carbohidratos deben consumirse con moderación. Se recomienda consultar con un nutricionista dietista certificado para averiguar la cantidad correcta de carbohidratos diarios que necesita.
Tipos de carbohidratos:
Los carbohidratos simples son fuente de energía inmediata. Se encuentran de forma natural en el azúcar, la miel, la fruta y los lácteos y como ingrediente añadido en pastelería, bollería, zumos con azúcar, golosinas, refrescos, confituras, salsas comerciales, etc.
Carbohidratos complejos
o Carbohidratos complejos con función energética
El azúcar está en estructuras que necesitan de mayor digestión para llegar a ser absorbidas por lo que aporta energía más lentamente y durante más tiempo. Aquí encontramos legumbres, tubérculos, cereales, el trigo o derivados, como la pasta, el pan.
o Carbohidratos complejos con función reguladora
La fibra da estructura a los vegetales y tiene una función reguladora en nuestro organismo. Entre los CH con función reguladora están las verduras y hortalizas, las frutas enteras, las legumbres, frutos secos y cereales integrales y sus derivados.
