El gobierno de Estados Unidos mantendrá las investigaciones y procesos judiciales contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con grupos del crimen organizado, advirtió Todd Blanche, fiscal general interino de ese país, quien aseguró que continuarán aplicando medidas como la revocación de visas y la presentación de cargos penales.
Durante una declaración pública, el funcionario estadounidense señaló que recientemente fueron señalados 10 funcionarios mexicanos, y adelantó que podrían surgir nuevas acusaciones derivadas de las investigaciones en curso relacionadas con redes criminales y actos de corrupción.
Blanche destacó que existe una coordinación estrecha entre las autoridades de México y Estados Unidos, lo que ha permitido avanzar en la entrega y extradición de personas requeridas por la justicia norteamericana. Indicó que algunos de los detenidos podrían colaborar con información clave para fortalecer procesos judiciales o abrir nuevas líneas de investigación.
El fiscal interino sostuvo que las extradiciones y las acciones legales continuarán siendo parte fundamental de la estrategia de seguridad de Estados Unidos, especialmente en el combate contra organizaciones criminales trasnacionales.
Asimismo, subrayó que la cooperación bilateral ha sido determinante para lograr resultados en materia de seguridad y combate al narcotráfico, al tiempo que reiteró que las autoridades estadounidenses seguirán utilizando todas las herramientas legales disponibles para perseguir a quienes tengan nexos con actividades ilícitas.
Las declaraciones ocurren en un contexto de creciente presión de las autoridades estadounidenses para reforzar las acciones contra el tráfico de drogas y las estructuras financieras y políticas que facilitan las operaciones del crimen organizado en la región.
