Carlos Noriega
Una reunión familiar al aire libre se convirtió en un momento incómodo cuando un castor se acercó al área donde convivían, ya que el animal no se retiraba pese a los intentos por ahuyentarlo.
Uno de los jóvenes decidió intervenir directamente para liberar el espacio.
Tras varios intentos, tomó al castor y lo arrojó hacia el agua cercana. Con esa acción, el grupo pudo retirarse sin más complicaciones.