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Fuerte operativo impide declaraciones de familias buscadoras en Tapachula

Resulta incongruente. Una búsqueda de personas desaparecidas se realiza en Tapachula, pero sin declaración. Integrantes de la Red Regional de Familias Migrantes llegaron esta mañana en medio de un fuerte dispositivo de seguridad. El contingente, encabezado por Marina, Guardia Nacional, Policía Estatal Preventiva y el Consejo Nacional de Búsqueda, interrumpió la labor de los medios que buscaban las impresiones de las madres.

Unas 15 personas bajaron de la urban que los trasladaba junto a representantes de organizaciones civiles al Albergue Belén.

Mientras un dron sobrevolaba las inmediaciones del Albergue, las familias buscadoras guardaron silencio. No por decisión propia, sino por el cerco impuesto.

Entre el grupo hay nacionalidades de España, Cuba, Honduras, Ecuador y El Salvador. Todas unidas por el mismo dolor, pero en esta ocasión sin voz ante la prensa. El operativo priorizó el resguardo y quizá la seguridad, pero no la transparencia.

Al menos 10 patrullas oficiales y unos 40 elementos de seguridad custodiaban el grupo de familias buscadoras que ingreso al albergue y estuvieron por más de hora.

La contradicción es evidente: se busca a personas desaparecidas, pero se desaparece la palabra de quienes las buscan. El dispositivo de seguridad cumplió su función de protección, pero también levantó un muro entre las familias y la sociedad. Sin testimonios, sin historias, sin denuncias públicas.

Las madres llegaron a Tapachula con la esperanza de encontrar pistas que los lleve con paradero de sus familiares.