Luego del decomiso de 34 ejemplares de fauna silvestre en el Mercado Lucas de Gálvez, autoridades reforzaron las acciones de vigilancia con énfasis en la capacitación del personal para detectar la venta ilegal de especies dentro de este tradicional centro de abasto.
El aseguramiento fue realizado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), al confirmarse que los animales no contaban con documentación que acreditara su legal procedencia. Entre los ejemplares se encontraban iguanas verdes y diversas aves exóticas, algunas en condiciones inadecuadas.
Tras estos hechos, el Ayuntamiento de Mérida informó que personal de la Subdirección de Mercados ha sido instruido para identificar irregularidades, reconocer especies protegidas y actuar ante posibles casos de comercialización ilegal. La medida busca fortalecer la vigilancia permanente en el mercado, donde esta práctica ha sido señalada de forma recurrente por ciudadanos.
La capacitación se enfoca en brindar herramientas al personal para prevenir, reportar y colaborar con las autoridades ambientales, en coordinación con instancias federales, con el objetivo de frenar el tráfico de fauna.
En cuanto a los animales asegurados, estos fueron trasladados a la Unidad de Protección Animal del parque Animaya, donde reciben atención especializada, resguardo y seguimiento técnico para garantizar su bienestar.
Las autoridades reiteraron que la venta de fauna silvestre sin permisos constituye un delito ambiental y afecta directamente a la biodiversidad. Por ello, hicieron un llamado a la ciudadanía para evitar adquirir este tipo de ejemplares y denunciar cualquier actividad irregular.
Con estas acciones, se busca no solo sancionar, sino también prevenir nuevas infracciones mediante la preparación del personal encargado de la supervisión.
