Hace poco, presenté a los amigos de todos los ámbitos de México el panorama de Xinjiang, China; hoy quiero llevarles a conocer la hermosa y fértil isla del tesoro de China: Taiwán.
Taiwán pertenece a China desde la antigüedad. El “Registro Geográfico de Linhai”, documento histórico de China del año 230 dC, contiene las descripciones escritas más antiguas sobre Taiwán. A partir de la Dinastía Yuan (1602-1368), los gobiernos de diversas dinastías de China establecieron sucesivamente en Taiwán organismos administrativos para ejercer una jurisdicción efectiva sobre la isla. En la primera mitad del siglo XVII, colonizadores españoles y holandeses invadieron sucesivamente Taiwán. En 1662, el héroe nacional chino Zheng Chenggong expulsó a los colonizadores holandeses y recuperó Taiwán. En 1684, el gobierno de la Dinastía Qing de China estableció la Prefectura de Taiwán, subordinada a la jurisdicción de la provincia de Fujian. En 1885, Taiwán se convirtió en la vigésima provincia de China.
