Un refugio especializado del Gobierno estatal ofrece protección integral a mujeres, así como a sus hijas e hijos, que enfrentan situaciones de violencia extrema y riesgo feminicida. El caso de Rosa refleja el impacto de este espacio, luego de que logró pedir ayuda al marcar la línea 075 pese a las condiciones de control en las que vivía. La intervención oportuna permitió su localización y traslado seguro a un lugar enfocado en la reconstrucción personal.
Rosa, sobreviviente de violencia y licenciada en Derecho, reconoce el refugio como el inicio de una nueva etapa. En este sitio recibió acompañamiento de un equipo multidisciplinario que fortaleció su autoestima y su autonomía. Ahora, su proyecto de vida se orienta hacia la especialización en atención a la violencia de género, con el objetivo de apoyar a otras mujeres en su acceso a la justicia.
La Secretaría de las Mujeres, encabezada por Itzel Balderas, informó que el refugio cuenta con atención integral bajo un enfoque de derechos humanos. El modelo incluye servicios médicos, alimentación adecuada, apoyo educativo y cobertura de necesidades básicas.
Además, la dependencia aplica un instrumento de valoración de riesgo que permite detectar casos de violencia feminicida. En lo que va de 2026 se han realizado 271 evaluaciones, con la identificación de mujeres en riesgo crítico que reciben protección inmediata.
El programa también contempla estrategias para la autonomía económica y el seguimiento tras el egreso. A través de alianzas con el Instituto Estatal de Capacitación, mujeres acceden a certificaciones que facilitan su inserción laboral o emprendimiento. Las autoridades señalaron que se otorgan apoyos para vivienda y alimentación, con el fin de garantizar la continuidad de sus proyectos de vida fuera del refugio.
