La obra aborda la discriminación, el amor por la naturaleza y las consecuencias de su deterioro.
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Teatro, en colaboración con Los cantores del confín, presentan Ojos de nube, escrita y dirigida por Berta Hiriart, con las actuaciones de Myrna Moguel, Alberto Cerz, Ximena Sotomayor y Diego Álvarez.
Se trata de una obra dirigida a niñas y niños a partir de los cuatro años, que aborda la discriminación, el amor por la naturaleza y las consecuencias de su deterioro. La puesta en escena integra recursos multimedia, títeres, actuación en vivo y música para narrar la historia de Yari, una niña albina que, con el apoyo de su madre y pese a las dificultades, se propone reforestar una zona ubicada a las afueras de la Ciudad de las Chimeneas.
“Por largos años ha predominado la indiferencia hacia todo aquello que no implica ganancias económicas; así, nos encontramos en un planeta severamente dañado, cuyo deterioro ya puede advertirse en los efectos del calentamiento global. La realidad es evidente, pero hay quienes no la aceptan: desprecian los datos y las advertencias de la ciencia, escudándose en prejuicios que culpan a inocentes de traer la mala suerte”, señala Berta Hiriart, beneficiaria del Sistema Nacional de Creadores de Arte 2023, del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales, y reconocida por el INBAL con la Medalla a la Maratónica Labor en el Teatro para la Niñez y Adolescencia 2026.
“La obra busca propiciar la reflexión en las infancias sobre las actitudes necesarias para cuidar la Tierra. Esperamos aportar un pequeño grano de arena para que las nuevas generaciones se inclinen por la ciencia, dejen atrás las falsas creencias y contribuyan a frenar el deterioro ambiental”, subraya.
Ojos de nube narra la historia de una niña que desea contribuir a salvar la Tierra: se ha propuesto plantar un millón de árboles, o al menos la mitad. El hecho de que sea una niña albina no tendría nada de particular, de no ser porque la sequía ha sembrado el miedo en los habitantes de la Ciudad de las Chimeneas. Aunque los científicos explican que este fenómeno se debe al cambio climático, provocado por la tala excesiva y las emisiones de fábricas, automóviles y otros artefactos, muchas personas creen que alguien ha traído la mala suerte: “Ha de ser culpa de Ojos de nube”, dicen los niños en la escuela.
A nivel mundial, el albinismo es una condición genética caracterizada por la ausencia de melanina en la piel, el cabello y los ojos. Estas características, sumadas a la desinformación, propician que, en diversos contextos, las personas con albinismo enfrenten situaciones de discriminación.
El montaje cuenta con diseño de iluminación de Roberto Paredes; diseño y realización de títeres de mesa, títeres de sombra y dibujos con arena, a cargo de Sofía Padilla; música original de Marco Loredo; utilería a cargo de Felipe Lara; diseño gráfico de Héctor Ortega; y realización audiovisual de Regina Chanona y Blanca Zapiain. La producción general está a cargo de Los cantores del confín y la producción ejecutiva, de Juan Carlos Saavedra.
Ojos de nube mantiene temporada hasta el 31 de mayo en el Teatro El Galeón Abraham Oceransky, del Centro Cultural del Bosque, con funciones los sábados y domingos a las 13 horas.
La obra tiene una duración aproximada de 45 minutos, está dirigida a público a partir de los 4 años y el costo de los boletos es de $150 para personas adultas y $80 para infancias.
