La empresa tecnológica china RobotEra marcó un hito en la carrera por la automatización global al iniciar el despliegue a gran escala de su robot humanoide, el modelo L7, en entornos laborales reales. Actualmente, estas máquinas ya operan en más de 10 centros logísticos de alta demanda, realizando tareas de clasificación y movimiento de mercancías que antes requerían exclusivamente personal humano.
De acuerdo con información técnica de la compañía y RT, los robots ya se encuentran integrados en las operaciones de gigantes como China Post y SF Express Group. Los resultados preliminares indican que el robot L7 ha alcanzado más del 85 por ciento de la eficiencia de un trabajador promedio, con la ventaja competitiva de operar de manera estable las 24 horas del día, los siete días de la semana.
Amazon tiene hoy más de un millón de robots operando en sus bodegas en todo el mundo, casi tantos como empleados humanos. En una sola instalación en Shreveport, Louisiana, los robots redujeron la necesidad de trabajadores humanos en un 25%. La compañía tiene planes de replicar ese modelo en 40 instalaciones más antes de que termine 2027. Internamente, según reportes de The New York Times, el objetivo es automatizar el 75% de sus operaciones. Las proyecciones más agresivas hablan de reemplazar hasta 600,000 empleos para 2033.
UPS cerró 93 instalaciones en 2025 y planea cerrar al menos 24 más en la primera mitad de 2026. Ha anunciado recortes de más de 75,000 empleos mientras acelera su plan de automatización de 9 mil millones de dólares. FedEx instaló brazos robóticos con inteligencia artificial en sus centros de clasificación, capaces de procesar hasta 1,000 paquetes por hora.
Este movimiento marca un punto de inflexión en la economía global. La empresa asegura que el costo de mantenimiento de estas mil unidades es, a largo plazo, significativamente menor al de una nómina humana, lo que plantea un debate urgente sobre la reubicación de los trabajadores desplazados y el futuro del empleo en el sector logístico
