Durante el cuarto trimestre, el Producto Interno Bruto turístico registró un aumento trimestral de 1.2 por ciento, mientras que el consumo turístico interior avanzó 1.0 por ciento, de acuerdo con los Indicadores Trimestrales de la Actividad Turística publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
El desempeño del sector estuvo principalmente sostenido por los servicios turísticos, que crecieron 1.5 por ciento trimestral, mientras que el segmento de bienes se mantuvo sin variación.
En comparación anual, el PIB turístico aumentó 0.9 por ciento, reflejando un crecimiento más contenido frente a otros periodos recientes.
No obstante, la caída del turismo receptivo apunta a un reto clave para el sector: recuperar la atracción de visitantes extranjeros, un componente fundamental para la generación de divisas.
