En un contexto en donde Estados Unidos e Israel comenzaron la guerra contra Irán, y pese a que los ataques han disminuido, el cierre del estrecho de Ormuz ha ocasionado un duro golpe a la economía mundial.
En donde el aumento de los precios del petróleo y las interrupciones en el suministro de fertilizantes, otro recurso de vital importancia para la industria moderna se encuentra ahora en peligro.
Este elemento, indispensable en la producción de semiconductores, equipos médicos y sistemas de alta tecnología, se extrae principalmente como subproducto de la industria del gas. Antes del inicio del conflicto, Catar proporcionaba alrededor de un tercio del suministro mundial de helio; sin embargo, su exportación, que pasaba por el estrecho de Ormuz, quedó prácticamente paralizada.
Tras el ataque al complejo de gas natural licuado más grande del mundo, Ras Laffan, Doha declaró fuerza mayor y redujo las exportaciones de helio en un 14 por ciento.
La tensa situación ya ha provocado un aumento de los precios de este recurso, que prácticamente se han duplicado. Pero lo peor podría estar aún por venir. Dado que el comercio de este recurso se realiza principalmente mediante contratos a largo plazo y que el transporte global de contenedores de helio implica un período más prolongado, es posible que surjan mayores problemas en el futuro.
