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Refuerzan seguridad en Monte Albán y otras zonas arqueológicas con arcos detectores de metales

Luego del reciente hecho violento registrado en la zona arqueológica de Teotihuacan, donde se reportó un tiroteo que encendió las alertas sobre la seguridad en sitios turísticos y patrimoniales del país, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) decidió fortalecer los protocolos de vigilancia en las cinco zonas arqueológicas más visitadas de México, entre ellas Monte Albán, en Oaxaca.

Como parte de esta estrategia, durante el fin de semana fueron instalados arcos detectores de metales en los accesos de Teotihuacan, Chichén Itzá, Tulum, Palenque y Monte Albán, con el propósito de reforzar la seguridad de visitantes, trabajadores y del propio patrimonio histórico.

Además de estos dispositivos, se mantienen revisiones manuales de mochilas, bolsas y otros objetos personales, apoyadas con detectores portátiles de metales. También se contempla la inspección de vehículos, incluyendo cajuelas e interiores, como parte de los filtros de acceso.

El INAH informó que estas acciones se realizan en coordinación con la Guardia Nacional, así como con elementos de seguridad gubernamental y privada, según las condiciones de cada recinto arqueológico.

Desde el pasado 24 de abril, titulares de los Centros INAH en cada entidad y directores de las zonas arqueológicas supervisan personalmente la implementación de estas medidas, buscando prevenir incidentes y garantizar una experiencia más segura para los miles de turistas que visitan estos espacios cada año.

En el caso de Monte Albán, considerado uno de los principales atractivos culturales y turísticos de Oaxaca, el reforzamiento de la vigilancia busca mantener la tranquilidad de quienes recorren este sitio declarado Patrimonio Mundial, además de preservar uno de los legados más importantes de la cultura zapoteca.