El vocalista de Iron Maiden, Bruce Dickinson, ha expresado su rechazo hacia el uso de inteligencia artificial dentro de la industria musical, señalando que estas herramientas podrían afectar la autenticidad de las producciones.
El músico también criticó la costumbre de grabar conciertos de manera constante, argumentando que esto rompe la conexión directa entre el artista y el público. Para él, la experiencia en vivo debe mantenerse como algo único y no convertirse en contenido repetitivo.
Sus declaraciones se suman a un debate cada vez más amplio sobre los límites entre la tecnología y el arte, donde muchos artistas comienzan a cuestionar hasta qué punto se debe permitir la intervención digital.
