Skip to content

Lo que haces antes de dormir y cómo está afectando tu descanso más de lo que imaginas

Dormir no depende únicamente de la cantidad de horas que pasas en la cama, de hecho, especialistas en salud del sueño han demostrado que la calidad del descanso está profundamente relacionada con lo que haces en la hora previa a acostarte.

Uno de los factores más relevantes es la exposición a pantallas, teléfonos, tabletas y televisores emiten luz azul, la cual interfiere con la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño, por eso, aunque te sientas cansada, tu cuerpo puede no estar listo para descansar.

A esto se suma la estimulación mental, revisar redes sociales, responder mensajes o consumir contenido mantiene tu mente activa cuando debería empezar a relajarse, es como intentar dormir justo después de estar en movimiento constante.

También influyen otros hábitos como cenar en exceso, ingerir cafeína en la tarde o acostarte con pensamientos pendientes, todo esto envía señales contradictorias al cuerpo: estás físicamente en reposo, pero internamente sigues en actividad.

Por eso, cada vez se habla más de la “higiene del sueño”, que no es otra cosa que crear condiciones adecuadas para que el cuerpo entienda que es momento de descansar. Reducir el uso de pantallas, establecer horarios regulares y generar una rutina previa al sueño son prácticas simples pero efectivas.

Dormir bien no es algo automático, es el resultado de lo que haces antes de cerrar los ojos.

Nota importante: este contenido es informativo y no sustituye evaluación médica especializada en trastornos del sueño.