Diputados y senadores de Morena impulsan una nueva iniciativa de reforma constitucional que busca modificar el calendario de la elección judicial, con el objetivo de trasladarla al año 2028 y no en 2027, como actualmente está previsto.
La propuesta plantea que el proceso para elegir a personas juzgadoras se realice el primer domingo de junio de 2028, con la intención de separarlo de las elecciones federales concurrentes. De acuerdo con el proyecto, esta medida permitiría evitar que la contienda judicial se mezcle con dinámicas partidistas y electorales, lo que —argumentan— podría afectar la percepción de imparcialidad del Poder Judicial.
Además del cambio en la fecha, la iniciativa contempla ajustes en los requisitos para quienes aspiren a ocupar cargos como ministros, magistrados o jueces. Entre ellos, se propone que sea obligatoria una certificación de competencias emitida por la Escuela Nacional de Formación Judicial, en sustitución de criterios como promedios académicos específicos, que dejarían de ser un requisito.
Otro de los puntos centrales es la creación de un Comité Único de Evaluación, que estaría integrado por representantes de los tres poderes de la Unión. Este órgano tendría la responsabilidad de concentrar el proceso de revisión y selección de aspirantes, con el objetivo de homologar criterios y fortalecer la evaluación técnica.
Los legisladores promoventes sostienen que la elección de integrantes del Poder Judicial requiere condiciones que privilegien el mérito profesional y la independencia institucional. En ese sentido, advierten que realizar estos comicios al mismo tiempo que elecciones políticas podría diluir esa línea y generar confusión entre el electorado.
De avanzar en el Congreso, esta reforma implicaría un nuevo ajuste al modelo de elección judicial en México, en medio del debate sobre cómo garantizar procesos transparentes sin comprometer la autonomía de las instituciones.
