Agremiados al Frente de Organizaciones Oaxaqueñas (FORO), realizaron una marcha-calenda para concluir un encuentro que realizaron en contra de la gentrificación.
Indicaron que estas condiciones actuales son difíciles, generan incremento en precios de servicios y productos, rentas y en las comunidades indígenas el despojo.
Afirmaron que es necesario que se unan las poblaciones y organizaciones para que se apliquen medidas que defiendan al pueblo.
Señaló que no se trata de oponerse a los extranjeros para favorecer lo nacional: el capital no tiene patria, por lo tanto los actores internacionales como los nacionales están aliados en este proceso de despojo y saqueo, al cuál deben reconocer como una cuestión de clase.
Las comunidades indígenas no necesitan ser “visibilizadas” a través del turismo, sino reconocidas y respetadas en su lucha por la tierra, el agua, la vivienda y la autonomía, no son patrimonio para el consumo, son sujetos políticos, dijo.
Rechazaron también el falso cosmopolitismo que pretende imponer un modelo de ciudad global que borra las desigualdades, uniformiza la cultura y convierte la diversidad en un producto.
