El PSG llega con ventaja de 2-0 al partido de vuelta frente a Liverpool, pero su técnico Luis Enrique fue claro al señalar que la eliminatoria aún está lejos de definirse.
El estratega español calificó el duelo en Anfield como un “partido trampa”, advirtiendo que en este tipo de escenarios todo puede cambiar rápidamente, especialmente ante un rival como Liverpool y en un estadio tan complicado.
A pesar del marcador a favor, el equipo parisino buscará mantener su estilo y jugar con intensidad desde el inicio, consciente de que la concentración será clave para asegurar el pase a semifinales.
Incluso, Luis Enrique destacó que su equipo tiene la experiencia necesaria para manejar este tipo de escenarios, pero insistió en que no pueden confiarse ni un solo minuto ante la presión que representa jugar como visitante en esta instancia.
Porque en la Champions, una ventaja nunca es definitiva… y menos cuando te toca cerrar en un estadio como Anfield.
