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Buscan llevar reactores nucleares al espacio

Artemis II ha sido un ejemplo de lo lejos que pueden llegar los viajes espaciales. Tan lejos que va a llegar un momento en el que las tecnologías que se usan actualmente para propulsar las naves van a ser insuficientes. No sirve de nada usar la energía solar si nos alejamos demasiado del Sol o viajamos a la Luna, con noches de 14 días. Tampoco sirve usar el mejor de los combustibles si el viaje va a ser tan largo, tan lejos y con tanta carga que las necesidades de repostaje serían inviables.

Por eso, hace tiempo que se está pensando en la propulsión nuclear para llevar las naves a donde hoy en día no pueden llegar. La Agencia Espacial Europea (ESA) se ha subido también a ese carro y ya ha realizado sus primeros estudios.

Un encargo a tres consorcios. La ESA acaba de anunciar los primeros resultados del proyecto Rocketroll, con el que se ha pedido a tres consorcios independientes que diseñen un enfoque para utilizar la propulsión nuclear eléctrica en las misiones espaciales europeas. Esto es algo que ya han empezado a estudiar otras agencias espaciales, como la NASA, pero en territorio europeo aún no se había trabajado en este tema concreto.

Propulsión termonuclear vs propulsión nuclear-eléctrica. En realidad, en Europea sí que se había estudiado ya la propulsión nuclear de naves espaciales. Esa es la clave del proyecto Alumni, presentado por la ESA el año pasado. La diferencia es que en aquel caso se diseñó un sistema de propulsión termonuclear. Es decir, un reactor en el que la fisión nuclear genera calor que se utiliza para calentar un fluido que sirve como propelente. Lo que se ha estudiado en Rocketroll es distinto, ya que la fisión nuclear genera electricidad, que se suministra a una serie de motores eléctricos.