La carretera de Seybaplaya a Villamadero se ha convertido en un basurero clandestino, al parecer por automovilistas que suelen dejar sus desperdicios o los mismos pobladores que suelen llevar la basura justo a la orilla de la carretera.
Desperdicios de todo tipo se pueden apreciar a lo largo de la carretera y los automovilistas soportan los malos olores que se desprenden precisamente por las bolsa que en ocasiones contienen desechos de pescado.
El hedor que se siente es insoportable para los que transitan por el lugar pero también, los paseantes en esta temporada de playa contribuyeron para que se acumulen desperdicios sobre todo botellas de cerveza.
Pero a pesar de los desperdicios a la vista, la comuna seybana que encabeza Magdalena Jiménez, no ha hecho nada para limpiarlo, y por el contrario se sigue acumulando más basura y la imagen urbana sigue siendo pésima.
Recientemente se dio a conocer que la bahía de Seybaplaya estaba repleta de desperdicios y ahora el camino a Villamadero, pero todo ello termina en el mar, y resulta un factor de riesgo para el medio ambiente.
Se espera que la autoridad municipal envíe brigadas para realizar la limpieza de esta zona, para evitar más daños al medio ambiente.
