La industria del entretenimiento se encuentra en medio de una fuerte controversia luego de que la actriz australiana Ruby Rose lanzara una grave acusación contra la cantante pop Katy Perry, a quien señaló por presunta agresión sexual.
Todo comenzó a través de redes sociales, específicamente en la plataforma Threads, donde Rose aseguró que el incidente ocurrió hace aproximadamente 20 años, cuando ambas eran jóvenes y coincidieron en una discoteca de Melbourne. Según su testimonio, en ese momento tenían una relación cercana e incluso se consideraban amigas.
La actriz, conocida por su participación en series como Orange Is the New Black, relató que durante aquella noche, Perry habría realizado un acto de carácter sexual sin su consentimiento. Rose explicó que durante años minimizó lo sucedido, llegando incluso a contar la experiencia como una anécdota “graciosa”, debido a que no sabía cómo procesarlo emocionalmente en ese momento.
Ahora, casi dos décadas después, asegura que decidió hablar públicamente como una forma de liberar ese trauma y visibilizar su experiencia. También reveló que mantuvo el silencio en parte porque, tras el supuesto incidente, la cantante la ayudó con trámites para obtener su visa estadounidense, lo que complicó aún más su decisión de denunciarlo antes.
Sin embargo, la respuesta del equipo de Katy Perry no tardó en llegar. A través de un comunicado, el representante de la artista negó categóricamente todas las acusaciones, calificándolas como “mentiras peligrosas e irresponsables”. Además, señaló que no es la primera vez que Ruby Rose realiza señalamientos públicos de este tipo contra otras figuras del medio, los cuales —afirman— han sido desmentidos.
