El presidente de Estados Unidos, Donald Trump anunció su decisión de avanzar con el plan de 10 puntos propuesto por Irán como punto de partida.
Las mismas condiciones antes consideradas como inaceptables, algunas de las cuales dieron pie al inicio de las hostilidades, ahora son vistas como “una base viable sobre la cual negociar”, según lo presentó el líder republicano en una publicación en Truth Social.
Poco después de la admisión de Trump de que se consideraría el plan iraní, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de la República Islámica dio a conocer los detalles del mismo a través de la agencia semioficial Mehr, insistiendo en que Teherán había logrado que el mandatario estadounidense se retractara de su “retórica anti-iraní”.
La aceptación llega dos semanas después de que Irán rechazara un plan de 15 puntos de Estados Unidos, que incluía condiciones como el desmantelamiento del programa de enriquecimiento de uranio y la renuncia al desarrollo de misiles balísticos.
Según la lista de deseos que Teherán hizo llegar a Estados Unidos a través de Islamabad, la propuesta es que el paso a través del importante punto, por el que transita 20 por ciento del petróleo y el gas del planeta, se tramite “en coordinación con las fuerzas armadas iraníes”.
La admisión de esta condición consolidaría una ventajosa posición económica y geopolítica que ya Irán ha venido ensayando durante el actual conflicto, permitiendo un cruce selectivo a buques y cargamentos específicos, bien sea en virtud de alianzas políticas o mediante el pago por parte de las navieras.
