Imágenes captadas por la nave Orion durante la misión Artemis II han sorprendido a miles en redes sociales al mostrar que la d luna, no es completamente gris como normalmente la vemos desde la Tierra.
Las fotografías revelan tonos marrones, azulados y rojizos en la superficie lunar, colores que están relacionados con la composición mineral y los antiguos flujos de lava que formaron los mares lunares.
Este tipo de imágenes se logran gracias a cámaras de alta resolución y a la ausencia , lo que permite apreciar con mayor claridad los matices reales del satélite natural.

Aunque la vemos gris (similar al asfalto desgastado), la superficie lunar está compuesta por minerales que tienen color propio:
- Azul: Indica zonas con alto contenido de titanio.
- Naranja/Rojizo: Señala áreas ricas en hierro.
- Blanco/Rosado: Predomina en las tierras altas, ricas en feldespato.
- Oscuro/Negro: Representa los “mares” lunares, formados por antigua lava solidificada.
Cabe aclarar que las imágenes muy coloridas que circulan son reales en cuanto a composición, pero están “saturadas” (colores intensificados) para destacar las diferencias geológicas que el ojo humano no percibe a simple vista.
