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Crisis hídrica en Soconusco amenaza a la agricultura y los polos de Bienestar

El Soconusco, una de las regiones con mayor precipitación pluvial de México, enfrenta una crisis hídrica que pone en peligro tanto el campo a los polos de Bienestar. A pesar de su abundante lluvia, el acuífero del Soconusco se encuentra prácticamente agotado, limitando severamente el acceso al agua para usos agrícolas e industriales.

“La disponibilidad actual del acuífero es de apenas 38 millones de metros cúbicos, lo cual es insuficiente. No alcanzaría ni para cubrir el riego de cinco mil hectáreas. Esta situación pone en riesgo nuestra seguridad alimentaria y los proyectos de desarrollo.”

Víctor Manuel Alemán Vargas / integrante del Colegio de Ingenieros Agrónomos de la Costa de Chiapas.

De acuerdo con el Diario Oficial de la Federación, el acuífero ha sido concesionado en su totalidad y la Comisión Nacional del Agua ha frenado nuevas perforaciones, dejando solo reservas estratégicas.

El Acuífero Soconusco fue un acuífero de libre alumbramiento hasta el 2012, cuando fue suspendido provisionalmente el libre alumbramiento en tanto se determinará su disponibilidad, proceso que tardo 6 años hasta su publicación.

“De acuerdo a lo publicado en el diario oficial de la federación, podemos decir que ya no tenemos agua. Según los cálculos de la Conagua, nuestro acuífero es muy pequeño y ya se otorgó el agua que se tenía disponible, ahorita solamente tenemos reservas”.

En la actualidad, el acuífero tiene 140.2 (51%) millones de metros cubico con títulos de concesión y 135.9 (49%) millones de metros cúbicos con registros de obra, estos últimos, son instrumentos de control estadístico del agua sin certeza jurídica de posesión para los beneficiarios, creando un vacío legal para la continuidad del uso del agua una vez que el beneficiario

inicial fallece.

El especialista, dijo que los problemas se originan en la parte alta de la región, donde la deforestación alteró el ciclo del agua, impidiendo la infiltración hacia los mantos freáticos. Esto provoca que la lluvia escurra superficialmente, erosionando el suelo y perdiéndose en el mar.

“El agua que debería recargar nuestros acuíferos se pierde en los ríos. Mientras estos se secan, el 90% de nuestra superficie agrícola sigue sin sistemas de riego.”

La falta de agua plantea pone en riesgo la viabilidad de proyectos industriales en Puerto Chiapas. Aunque se busca atraer inversiones, la incertidumbre sobre la disponibilidad de agua es un obstáculo.

“Es urgente que las autoridades impulsen un Plan Hídrico regional que permita ordenar el uso del agua, captar lluvias y restaurar el equilibrio de la cuenca. Sin este plan, que cuesta 100 millones de pesos, el futuro de nuestra agricultura y desarrollo económico está en riesgo”.