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Influencer respondió a las acusaciones en su contra

El paraíso natural de Cuatro Ciénegas, Coahuila, se encuentra en el centro de una batalla digital este miércoles 1 de abril de 2026.

El reconocido creador de contenido y empresario Alfredo Cantú Villarreal, mejor conocido como “Un tal Fredo”, es señalado como el presunto responsable de la clausura temporal de esta área natural protegida tras celebrar su fastuosa boda espiritual.

Lo que debía ser el evento de sus sueños junto a su esposo Adrián Álvarez, se ha convertido en una pesadilla legal y de relaciones públicas. Según reveló el periodista Michelle Rubalcava, el festejo, que se extendió por cuatro días, supuestamente “no contó con los permisos adecuados” para realizarse en una zona de tan alta fragilidad ecológica.

La situación escaló hasta el ámbito político, donde el diputado Antonio Attolini Murra denunció públicamente que la Profepa decidió cerrar el lugar debido a las posibles afectaciones ambientales derivadas del evento masivo en las dunas y minas de la región.

Fiel a su estilo directo, el titular del podcast “Hablemos de Tal” no se quedó callado. A través de Instagram, lanzó un mensaje defensivo que ya es viral, asegurando que la clausura no es su culpa y que otros han realizado eventos similares en el pasado. “No clausuraron por mí”, sentenció el influencer, minimizando el impacto de sus actividades al afirmar que solo usaron kayaks y realizaron ejercicio fuera del río.

Con un tono desafiante, invitó a sus detractores a darle una oportunidad a la naturaleza “aunque no te haya gustado mi boda”.