Entre el ruido de los motores y el cielo abierto como escenario, un sueño despegó. Para un adolescente de 11 años que vive en Casa Otoch, volar dejó de ser una ilusión lejana para convertirse en una experiencia real que marcará su vida para siempre.
Gracias a una iniciativa del DIF Yucatán, el menor vivió una experiencia inolvidable en la Base Aérea Militar No. 8, donde fue recibido por personal militar y participó en una emotiva ceremonia en la que recibió, de manera simbólica, sus alas como piloto aviador.
La aventura continuó con un recorrido por las instalaciones, donde conoció de cerca el funcionamiento de las aeronaves y hasta pudo subir a un helicóptero, descubriendo cómo es surcar el cielo desde dentro.
La actividad fue posible gracias al acompañamiento del comandante interino de la Base Aérea Militar No. 8, General de Grupo Piloto Aviador de Estado Mayor, Ernesto Velázquez Montoya, quien, junto con su equipo hizo posible que este sueño se convirtiera en una vivencia inolvidable.
Autoridades destacaron que este tipo de actividades buscan fortalecer la autoestima y el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes, recordándoles que sus sueños sí pueden cumplirse.
Durante el mes de la niñez, el DIF Yucatán impulsa este tipo de experiencias para brindar esperanza, motivación y nuevas oportunidades a quienes más lo necesitan
