Los incendios forestales registrados en la región costa de Chiapas tienen su origen, en la mayoría de los casos, en prácticas humanas irresponsables, como la quema incidental de potreros, el arrojo de colillas de cigarro y la falta de medidas preventivas al encender fuego, informó un técnico operativo del Santuario Playa Puerto Arista.
El especialista explicó que muchos siniestros comienzan cuando las personas realizan quemas para limpiar terrenos sin establecer brechas o cercas perimetrales que permitan controlar el fuego. Esta situación se agrava durante la temporada de estiaje, cuando la vegetación seca, las altas temperaturas y los cambios de viento favorecen la rápida propagación de las llamas en cuestión de minutos.
El técnico señaló que combatir estos incendios representa un riesgo constante para los brigadistas, quienes enfrentan condiciones extremas como calor intenso, humo denso y largas jornadas de trabajo. Destacó que, pese a la capacitación que reciben, el desgaste físico y los peligros asociados al fuego son factores que ponen en riesgo su integridad.
Asimismo, lamentó el impacto ambiental que generan estos siniestros, particularmente en la fauna silvestre, ya que frecuentemente se encuentran animales muertos como conejos, armadillos, iguanas, serpientes y tortugas. Ante este panorama, hizo un llamado a la población a actuar con responsabilidad, evitar prácticas de riesgo y tomar precauciones para prevenir incendios forestales en la entidad.
