El domingo de Ramos es la tradición católica que se celebra con misas, procesiones, y la bendición de las palmas y la realización de las actividades de la Pasión de Cristo. Las representaciones se realizan en todas las comunidades de México, donde el domingo que da la bienvenida a la Semana Santa, los feligreses acuden a misa, y participan en una procesión, y luego bendicen sus palmas.
Este día representa el inicio de oficial del acontecimiento que conmemora la entrada de Jesús de Nazaret a Jerusalén, donde fue aclamado como el Mesías. Uno de los relatos de la Biblia indica que Jesucristo montó un asno en Jerusalén, lo aclamaron como el Príncipe de la Paz, la gente le llevó ramas de árboles, que en la actualidad son las palmas.
La tradición de la bendición de palmas en el Domingo de Ramos, significa que esos ramos protegerán al hogar y sus integrantes de la familia. Sin embargo, esta tradición católica se desarraiga cada vez más por diversas circunstancias, es que las nuevas generaciones no se ven identificadas con esta tradición.
Rafaela Hernández Escobar del Ejido Miguel Hidalgo de Tuxtla Chico, trabaja desde hace más de 18 años en la elaboración de los ramos, pero esta tradición viene desde la generación de sus padres, desafortunadamente la materia prima ya está desapareciendo.
Contó cómo es que la labor de la palma nace desde la búsqueda de la palma, cortarla, limpiarle las espinas y diseñar el arreglo. Dijo que a veces la población no valora el esfuerzo del trabajo y regatea los 35 pesos en que se venden.
Puntualizó en que las tradiciones de la fe católica se han perdido en las nuevas generaciones, y eso ha quedado de manifestó en las pocas ventas que obtuvieron el año pasado, por lo que es importante que los padres retomen la importancia de llevar a sus hijos a la iglesia para conocer las tradiciones de la fe católica.
