Dormir bien no solo depende de la cantidad de horas, sino de la calidad del descanso y esa calidad comienza mucho antes de cerrar los ojos, las rutinas nocturnas ayudan a enviar una señal al cuerpo: es momento de desacelerar.
Algunas prácticas sencillas pueden marcar una gran diferencia:
- Evitar pantallas al menos 30-40 minutos antes de dormir
- Reducir la intensidad de la luz en casa
- Tomar una ducha tibia
- Leer algo ligero
- Practicar respiraciones profundas
También es importante evitar cenas pesadas o consumo de cafeína mínimo 3 horas antes de dormir ya que al acostarte con el estomago muy lleno puede alterar tu sistema nervios y ocasionar la falta de sueño, recuerda que el crear un ambiente tranquilo, fresco y oscuro favorece un descanso más profundo ya que dormir bien no es un lujo, es una necesidad básica para el bienestar físico y emocional.
Recuerda que tu cuerpo se repara mientras descansas, dale las condiciones para hacerlo.
Nota: Este post es solamente informativo, no promulgamos ninguna religión y es ideal siempre acudir con un especialista ante cualquier duda.
