La inflación en México alcanzó una tasa anual de 4.63 por ciento durante la primera quincena de marzo de 2026, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró además un incremento de 0.62 por ciento respecto a la quincena previa, reflejando un encarecimiento generalizado de productos y servicios que impacta directamente en el gasto diario de los hogares.
Entre los productos que más presionaron la inflación destacan el jitomate, con un aumento de 32.17 por ciento; el transporte aéreo, con 21.86 por ciento; y alimentos básicos como la calabaza (16.78 por ciento), el limón (13.11 por ciento), el tomate (10.79 por ciento) y la papa (7.77 por ciento). También se reportaron incrementos en el pollo (3.18 por ciento) y la electricidad (2.17 por ciento), lo que eleva el costo de la canasta básica.
El impacto se concentra principalmente en alimentos y servicios. El rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas subió 1.85 por ciento quincenal y 7.42 por ciento anual, mientras que restaurantes y servicios de alojamiento registraron un alza de 7.21 por ciento. Asimismo, bebidas alcohólicas y tabaco incrementaron 7.96 por ciento anual, presionando aún más el gasto de las familias.
En contraste, algunos productos mostraron bajas, como el nopales (-5.49 por ciento), paquetes de internet, telefonía y televisión de paga (-3.47 por ciento), así como el huevo (-1.33 por ciento) y el servicio de internet (-1.29 por ciento). No obstante, el aumento general del INPC confirma una pérdida en el poder adquisitivo, al reflejar el encarecimiento de una canasta representativa de bienes y servicios en el país.
