Especialistas en salud han emitido una alerta ante el incremento de casos de deshidratación en niñas y niños, principalmente durante la temporada de calor, cuando las altas temperaturas favorecen la pérdida rápida de líquidos en el cuerpo.
De acuerdo con médicos pediatras, la deshidratación puede presentarse de manera leve, moderada o grave, y en menores de edad representa un riesgo importante debido a que su organismo es más vulnerable. Entre los principales síntomas destacan la sed intensa, boca seca, llanto sin lágrimas, irritabilidad, así como disminución en la cantidad de orina.
Los expertos señalan que una de las principales causas es la falta de ingesta suficiente de agua, así como enfermedades gastrointestinales como diarrea y vómito, que aceleran la pérdida de líquidos y electrolitos.
Ante esta situación, recomiendan a madres, padres y cuidadores mantener una hidratación constante en los menores, ofrecer agua potable de manera frecuente, evitar la exposición prolongada al sol y poner especial atención en lactantes, quienes dependen completamente de la alimentación para mantenerse hidratados.
Asimismo, destacan la importancia de utilizar soluciones de rehidratación oral en caso de presentar síntomas leves y acudir de inmediato a un centro de salud si el menor presenta signos de alarma como somnolencia, fiebre alta o debilidad extrema.
Finalmente, las autoridades de salud reiteraron el llamado a la población a no minimizar los síntomas y actuar oportunamente para prevenir complicaciones que puedan poner en riesgo la vida de los menores.