La International Chamber of Commerce México (ICC México) reconoce la relevancia de la iniciativa presentada por el Ejecutivo Federal para reformar la Ley Federal del Trabajo, la Ley Federal del Derecho de Autor y la Ley Federal de Cine y el Audiovisual, cuyo objetivo es fortalecer la protección de los derechos de las personas artistas intérpretes o ejecutantes, particularmente frente al uso de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial.
Sin embargo, tras un análisis técnico de sus implicaciones, ICC México considera que, en su redacción actual, la iniciativa podría generar efectos adversos no intencionados que impacten negativamente a la industria creativa, la inversión en producción audiovisual y, paradójicamente, al propio empleo de intérpretes mexicanos.
La iniciativa introduce modificaciones que generan incertidumbre jurídica en los esquemas de contratación y explotación de obras audiovisuales, al establecer múltiples regímenes aplicables a intérpretes y ejecutantes, así como nuevas condiciones para el uso de imagen y voz.
En particular, la posibilidad de revocar autorizaciones previamente otorgadas, incluso con posterioridad a la fijación de una obra, así como la exigencia de nuevas autorizaciones y pagos para usos subsecuentes, podría comprometer la viabilidad financiera y operativa de producciones audiovisuales complejas.
Este escenario podría provocar que productores nacionales e internacionales opten por migrar sus proyectos hacia jurisdicciones con mayor certeza jurídica, reduciendo la inversión en México y limitando el desarrollo del ecosistema creativo nacional.
Contrario al objetivo de la reforma, ICC México advierte que la incertidumbre regulatoria podría derivar en un efecto inverso, al desincentivar la contratación de talento en territorio nacional.
Las nuevas cargas administrativas, los costos incrementales y la falta de claridad sobre los alcances de los derechos podrían motivar a las empresas a estructurar sus producciones bajo legislaciones extranjeras, lo que implicaría una menor participación de intérpretes mexicanos en proyectos audiovisuales.
En este sentido, es fundamental asegurar que el marco legal no solo proteja derechos, sino que también genere condiciones que fomenten la creación de empleo y la atracción de inversiones en la industria.
ICC México también observa con preocupación que la redacción propuesta en torno al uso de imagen y voz en sistemas de inteligencia artificial establece un modelo de consentimiento previo, expreso y específico para prácticamente cualquier uso, lo cual resulta difícil de implementar desde una perspectiva técnica y operativa.
Este enfoque podría limitar significativamente el desarrollo de nuevas tecnologías, la creatividad en el uso de estas, así como la adopción de herramientas digitales en sectores creativos, publicitarios y de innovación.
Asimismo, la posible exclusión de ciertos sistemas de inteligencia artificial de la protección jurídica, en función del uso que terceros hagan de ellos, podría desincentivar el desarrollo tecnológico, particularmente en modelos abiertos, además de presentar incertidumbre jurídica en torno a la protección a los intermediarios en Internet actualmente consagrada en México a través del TMEC. Esto, de ser aprobado en sus términos, significaría un factor de fricción en el entorno actual de renegociación del tratado lo cual no abona a la certeza que se requiere para lograr su continuidad.
Por otro lado, la iniciativa, en su redacción actual con el requerimiento de consentimiento expreso previo, no contempla de manera explícita excepciones claras para usos legítimos como la parodia, la sátira o el ejercicio informativo, así como la producción de contenido orgánico legítimo por los usuarios de Internet
Esto podría generar un entorno en el que cualquier uso de imagen o voz sin autorización previa sea susceptible de sanción, lo que abre la puerta a interpretaciones que podrían restringir el debate público, la creatividad y la libre expresión, especialmente en entornos digitales.
La redacción de aprobarse en sus términos ante el requisito de consentimiento expreso previo restringiría la posibilidad de facto de utilizar sistemas de inteligencia artificial para la creación de cualquier contenido orgánico donde hubiese una semejanza con una imagen personal, aunque fuese mínima, lo cual inhibiría la libertad de expresión, libertad de creación y acceso a la información, valores fundamentales de los entornos digitales y mismos que están protegidos por nuestro marco jurídico.
Limitar el uso de sistemas de sistemas de inteligencia artificial al consentimiento expreso sería similar a limitar el uso de papel, tinta y lápiz para crear obras de expresión artística e informativa (como lo son el cartón político o la caricatura), al ser la inteligencia artificial un medio de producción creativa, como en años anteriores han sido otro tipo de tecnologías.
Dado el alcance e impacto de esta iniciativa —que podría constituir el primer marco regulatorio en materia de inteligencia artificial a nivel federal—, ICC México hace un llamado respetuoso al Poder Legislativo para:
- Abrir un espacio de diálogo amplio, técnico e incluyente con todos los sectores involucrados, que permita construir modelos para proteger el uso de la imagen pública en usos primordialmente comerciales (como es el espíritu de esta iniciativa) sin afectar de facto el uso de los sistemas de inteligencia artificial para la producción de contenido legítimo;
- Revisar la redacción de las disposiciones para evitar incertidumbre jurídica y efectos contraproducentes, que aseguren la certeza legal de las protecciones para los intermediarios en Internet, incluidos los sistemas de inteligencia artificial;
- Garantizar un equilibrio adecuado entre la protección de derechos, la promoción de la innovación y la libertad de expresión.
México tiene la oportunidad de construir un marco normativo moderno que proteja a sus creadores sin inhibir el desarrollo tecnológico ni la competitividad del país. Para ello, es indispensable avanzar con responsabilidad, apertura y visión de largo plazo.
ICC México refrenda su disposición para contribuir, desde la experiencia del sector empresarial y tecnológico, a la construcción de soluciones que fortalezcan el ecosistema creativo y digital del país.
