La Selección de Venezuela hizo historia al proclamarse campeón del Clásico Mundial de Béisbol por primera vez, tras vencer 3-2 a Selección de Estados Unidos en una final dramática disputada en Miami.
El partido fue muy cerrado desde el inicio, con un duelo de pitcheo que mantuvo el marcador sin anotaciones en las primeras entradas. Venezuela abrió la pizarra con un elevado de sacrificio de Maikel García y más tarde amplió la ventaja con un cuadrangular que parecía encaminar el triunfo.
Sin embargo, Estados Unidos reaccionó en la octava entrada con un jonrón de Bryce Harper que empató el encuentro y encendió el cierre del juego.
Cuando todo apuntaba a entradas extra, apareció el momento clave: en la novena, Eugenio Suárez conectó un doble productor que impulsó la carrera definitiva, desatando la locura dentro y fuera del estadio.
El pitcheo venezolano fue fundamental, logrando contener a una de las ofensivas más poderosas del torneo, y cerrando el partido con gran temple en los momentos decisivos.
Venezuela completa así un camino histórico, eliminando a Japón, Italia y ahora a Estados Unidos para levantar su primer título mundial.
