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Entornos urbanos limitan el acceso a comida nutritiva para millones de mexicanos: análisis

La posibilidad de llevar una alimentación saludable no está distribuida de manera equitativa en el país. Un análisis de la Universidad Iberoamericana (Ibero), plantea que apenas 10 por ciento de la población vive en entornos que permiten acceder con facilidad a opciones nutritivas.
“Ese dato revela una realidad contundente: la alimentación no depende únicamente de elecciones personales, sino de las condiciones urbanas que moldean, y muchas veces limitan, esas decisiones”, refiere el estudio La ciudad también decide lo que comemos. Entornos alimentarios y desigualdad, presentado por el doctor Juan Manuel Nuñez, coordinador de la Licenciatura en Sustentabilidad, en el sitio electrónico del Centro Transdisciplinar Universitario para la Sustentabilidad (Centrus) de la Institución.
El documento agrega que “más del 60 por ciento de la población urbana vive en refugios domésticos vulnerables, donde cocinar no siempre es una elección, sino una estrategia frente a restricciones económicas” y subraya que los alimentos ultraprocesados dominan el entorno urbano, ya que entre 20 y 25 por ciento de la población habita en pantanos alimentarios, donde la comida rápida y los ultraprocesados son lo más cercano y barato.”
El documento plantea que los entornos alimentarios, es decir, los espacios en los que las personas adquieren y consumen alimentos, están profundamente atravesados por desigualdades territoriales.
Las ciudades no sólo organizan dónde vivimos o cómo nos desplazamos; también determinan lo que comemos. La distribución de mercados, supermercados, tiendas de conveniencia, restaurantes y puestos callejeros configura verdaderos paisajes alimentarios en los que ciertas opciones predominan sobre otras, indica el análisis.