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Variedad de flores amarillas

Las flores amarillas son, en definitiva, ideales para regalar a los amigos o familiares, o a cualquier persona a la que quieras animar y transmitir buenos deseos.

Poner flores amarillas en casa es todo un acto de afirmación y una forma de dar la bienvenida a toda esa alegría. Sin embargo, en el lenguaje de las flores, el amarillo simboliza también la amistad y cariño. Por eso, regalar flores de este color es una magnifica opción si quieres transmitir o contagiar optimismo, pero también si quieres decirle a alguien “te aprecio” o “me alegro de que estés en mi vida”.

Las flores amarillas añaden un toque radiante y alegre a cualquier jardín o arreglo floral. Existen una amplia variedad de especies con tonalidades amarillas, cada una con su encanto único. Entre los tipos más populares se encuentran

El girasol es la flor amarilla por excelencia. Originario de América, puede llegar a medir hasta 4 metros y su gran flor se caracteriza por girar buscando la luz del sol. 
Aunque, dada su altura y sus raíces profundas, suelen crecer mejor en el suelo, también pueden cultivarse en maceta, aunque lo mejor en este caso es optar por variedades pequeñas (como el girasol enano). Florecen entre verano y principios del otoño (más concretamente, entre julio y octubre).

La rudbeckia es una flor parecida a la margarita de color amarillo dorado con un botón oscuro muy llamativo, de ahí que se conozca también como susana de ojos negros. Es originaria de América del Norte (Canadá y Estados Unidos), donde crece de forma silvestre en las praderas, los claros de bosques o los márgenes de caminos. Florece entre julio y octubre (en función de la variedad) en grupos grandes y vistosos.

Caléndula florece desde la primavera hasta bien entrado el otoño, especialmente en los climas templados. Es resistente y muy fácil de cultivar, razón por la que es popular como planta para el jardín. Es originaria de del sur de Europa y el Mediterráneo, donde además de por su valor ornamental se ha cultivado tradicionalmente con fines medicinales, en especial para elaborar ungüentos y pomadas para el cuidado de la piel (desde el alivio de picaduras, hasta combatir eccemas, granos o irritaciones).

La mimosa (Acacia dealbata) es un arbusto originario de Australia, aunque se ha extendido mucho por regiones mediterráneas. Sus pompones de pequeñas flores amarillas florecen entre finales del invierno y comienzos de la primavera y, además de ser preciosos, desprenden una fragancia envolvente.
Las ramas floridas de la mimosa se utilizan frecuentemente en la decoración y para alegrar los ramos de flores.

El diente de León, es una planta silvestre muy fácil de reconocer por sus flores de intenso color amarillo que, tras la floración, se transforman en una esfera de semillas. Es originario de Europa y Asia, aunque hoy en día se encuentra en casi todo el mundo. El diente de león es famoso también por sus propiedades medicinales, en especial por su efecto depurativo que hace que se utilice mucho en curas detox.

Crisantemo, tiene una abundante floración y se puede encontrar en diversos colores (amarillo, blanco, rojo, rosa, naranja, morado…) y con pétalos de diferentes formas (cortos y compactos o largos y finos) en función de la variedad. Es originario de Asia,  especialmente de China y Japón, donde se cultiva desde hace más de dos mil años. El hecho de que florezca principalmente en otoño, cuando muchas otras flores ya han terminado su ciclo, lo ha convertido en un símbolo de longevidad y resistencia.

Tulipán ; conocido por anunciar la primavera, puesto que florece generalmente entre marzo y mayo. Aunque solemos asociarlo a los Países Bajos (y de hecho es este su mayor productor y exportador), en realidad tiene su origen en Asia Central.
El tulipán crece a partir de bulbos y requiere un período de frío para florecer correctamente. Sus flores elegantes y sencillas se encuentran en infinidad de colores, pero uno de los más alegres es, sin duda, el amarillo. 

Gazania, es una hermosa y vibrante flor que llena de color las terrazas, balcones y jardines soleados. Es originaria del sur de África y florece desde la primavera hasta el otoño.
Es una planta fácil de cuidar y muy resistente a la sequía, el calor, el viento y a la falta puntual de riego. Necesita un suelo bien drenado y mucha luz solar.