El sector restaurantero en Guanajuato manifestó su preocupación ante la reducción de la jornada laboral a 40 horas, al considerar que podría afectar tanto la operación de los negocios como los ingresos de los trabajadores.
La Cámara Nacional de la Industria Restaurantera, a través de su delegada Alicia Mercado Palomo, señaló que esta medida, aunque busca beneficiar a los empleados, genera incertidumbre en el sector.
Explicó que disminuir el tiempo de trabajo implica un aumento en los costos operativos, además de complicar la atención al cliente en un giro que depende de horarios amplios y alta demanda.
Indicó que, si bien están de acuerdo en que los trabajadores deben tener mejores condiciones laborales y descanso, es necesario encontrar un equilibrio que no afecte su economía, especialmente en el caso de quienes dependen de propinas.
En la ciudad, este sector genera más de mil empleos, incluyendo meseros, cocineros y personal operativo, quienes podrían ver reducidos sus ingresos si no se ajusta correctamente la implementación de la reforma.
Actualmente, muchos trabajadores laboran seis días a la semana con jornadas de ocho horas o más, dependiendo de la demanda. Con el nuevo esquema, deberán integrarse dos días de descanso, lo que obliga a replantear la dinámica laboral.
Finalmente, la Canirac señaló que buscarán acuerdos para que la transición sea equilibrada y no perjudique ni a empresarios ni a trabajadores.
