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El matcha más que moda podría traer beneficios a la salud

El té matcha comienza a ser una bebida estandarizada entre muchas personas que necesitan levantarse con uno entre manos, como quienes necesitamos el café para despertarnos. Algo que también se ha acompañado con la apertura de un gran número de establecimientos especializados en su elaboración. Y aunque para muchas personas puede parecer un cachondeo o una moda cara impulsada por los gurús de internet y las personas más cercanas a los países orientales, la verdad es que cuenta con una gran cantidad de beneficios que no para de crecer.

Su componente. El té matcha esconde un perfil bioquímico que supera con creces al del té verde convencional, y la clave radica en el cómo se cultiva y se consume. Precisamente al ingerir la hoja entera en polvo, nos llevamos una concentración altísima de EGCG (gelato de epigalocatequina), L-teanina y cafeína.

Sus beneficios. Uno de los más importantes es que estamos ante un gran antioxidante, y de esta manera los estudios apuntan a que el matcha reduce drásticamente el estrés oxidativo y marcadores inflamatorios clave como la IL-6. De hecho, en algunos ensayos, su capacidad para restaurar la homeostasis celular supera a la de la vitamina C.

Además, la sinergia entre la cafeína y la L-teanina es el verdadero “truco” de productividad. Un consumo diario ha demostrado moderar la fatiga y mejorar el aprendizaje espacial y, además, regula al alza el factor neurotrófico derivado del cerebro, que potencia la memoria sin alterar el ciclo del sueño.

Impacto metabólico. En modelos de dietas altas en grasas, el matcha suprime la ganancia de peso y la acumulación de grasa en el hígado. En humanos, los ensayos muestran un mejor control glucémico y una mejora en el perfil lipídico, bajando el colesterol ‘malo’ (entre muchas comillas lo de malo) y subiendo el colesterol bueno.

Su papel en las alergias. Por si todo esto fuera poco, un reciente estudio publicado a principios de este mes de marzo ha puesto sobre la mesa un hallazgo inesperado: el matcha puede ser un aliado contra la rinitis alérgica. Algo que se recibe con los brazos abiertos justo en esta primavera donde se espera una temporada alérgica muy dura.

En este caso, el equipo liderado por Osamu Kaminuma, de la Universidad de Hiroshima, administró dosis orales de matcha de 250 mg/kg a ratones sensibilizados. El resultado fue una supresión significativa de los estornudos inducidos por los alérgenos y la histamina.