El sector formal de la masa y la tortilla en Chiapas manifestó su respaldo a las recientes políticas de ordenamiento impulsadas por el gobierno federal, al advertir que la proliferación de ventas irregulares y el comercio informal, particularmente mediante repartos en motocicleta, ha generado una crisis de sostenibilidad para los establecimientos legalmente constituidos. Así lo señaló José Luis Gómez Aguilar, quien aseguró que la situación ha provocado una competencia desigual dentro del sector.
El representante de la organización Industriales de la Masa y la Tortilla “Somos Chiapas” explicó que, tras más de dos décadas de crecimiento desordenado en la industria, actualmente existe una brecha significativa entre los costos de producción y el precio al público. De acuerdo con sus estimaciones, bajo las condiciones actuales del mercado de insumos, el kilogramo de tortilla debería costar alrededor de 30 pesos para que los negocios puedan alcanzar un equilibrio financiero.
Sin embargo, Gómez Aguilar indicó que el sector ha decidido alinearse a la política de estabilidad de precios promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien ha solicitado evitar incrementos que afecten la economía de las familias mexicanas. No obstante, advirtió que para sostener esta medida es necesario combatir los factores que generan competencia desleal en el mercado.
Entre los principales problemas señalados se encuentra el reparto masivo de tortillas en motocicletas por vendedores que, según el sector formal, operan sin cumplir con normas sanitarias, fiscales ni de manejo de alimentos. Ante ello, el consejero afirmó que, si bien la actividad está liberada, “libertad no significa anarquía”, y pidió a las autoridades enfocar las acciones de regulación en quienes operan fuera de la ley, al tiempo que se reconozca a los negocios que participan en iniciativas como el Programa Nacional Maíz‑Tortilla.
