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En el marco de un apagón energético más, Trump especula sobre tomar Cuba.

El presidente Donald Trump planteó el lunes la posibilidad de que Estados Unidos “tome” Cuba, al decir a los periodistas en la Casa Blanca: “Creo que tendré el honor de tomar Cuba”.
“Tomar Cuba. Es decir, si la libero, la tomo. Creo que puedo hacer lo que quiera con ella”, dijo. “Ahora mismo son una nación muy debilitada”.

Las palabras del presidente se produjeron el mismo día en que las autoridades cubanas tenían previsto anunciar en un acto nocturno que el gobierno comunista del país se abriría a la inversión extranjera, incluida la procedente de Estados Unidos.

No está claro hasta qué punto Cuba tiene intención de abrir su economía, ni cómo se comparan las medidas con las adoptadas hace una década, durante los años de Barack Obama. Pero el anuncio se produce cuando el gobierno comunista de la isla se enfrenta a una grave crisis humanitaria y energética, y algunos expertos dicen que la isla podría quedarse sin combustible en cuestión de semanas debido al bloqueo de facto del gobierno de Trump.

Durante los últimos tres meses, Estados Unidos ha bloqueado el acceso de Cuba al petróleo extranjero, impidiendo los envíos desde Venezuela y otros países. A ello han seguido frecuentes apagones —incluido un gran apagón el lunes— y los hospitales han tenido que posponer algunas intervenciones, agravando una crisis humanitaria que también ha implicado escasez de alimentos y ha provocado protestas poco frecuentes en la isla.

La crisis energética en Cuba se ha agravado durante el último año y medio, con el país registrando su sexto apagón nacional, situación que ha dejado sin electricidad a más de nueve millones de personas.

Antes de este nuevo apagón, la situación era insostenible: en La Habana se registraban cortes diarios de hasta 15 horas, mientras que en las provincias algunos períodos sin electricidad llegaban a las 48 horas. La crisis energética ha paralizado gran parte de la actividad económica y el descontento social ha derivado en protestas en distintas ciudades, algunas de las cuales resultaron en detenciones y episodios de violencia.

El Sistema Energético Nacional enfrenta una doble crisis: por un lado, la obsolescencia y frecuentes averías de las centrales termoeléctricas —nueve de las 16 unidades están fuera de servicio— y, por otro, la escasez de combustible. Esta última se ha profundizado tras la imposición del bloqueo petrolero de Estados Unidos, que busca presionar al Gobierno cubano para que impulse reformas económicas. El gobierno sostiene que los motores de generación permanecen parados desde hace tres meses.

El gobierno de Obama también abrió oportunidades de negocio para los inversores estadounidenses en el sector privado cubano, pero el gobierno cubano paralizó las medidas y el gobierno de Trump las anuló.

El gobierno de Trump ha advertido que si Cuba no realiza cambios, podría enfrentar un destino similar al de Venezuela. En enero, el ejército estadounidense capturó al líder venezolano, Nicolás Maduro, después de que este se negara a dimitir.