El pasado 28 de febrero comenzaron los ataques coordinados por Estados Unidos e Israel contra Irán. La ofensiva de gran escala incluyó bombardeos aéreos sobre varias ciudades, que incluyó la muerte del líder supremo Ali Jamanei. Sin embargo, tras la muerte de este último, el nuevo líder Mojtaba Jameneí, ha tomado el mando en sustitución de su padre.
Una tarea que él mismo ha descrito como “difícil” pero en la que está dispuesto a vengar a las víctimas en el actual conflicto, con un mensaje específico a las víctimas de la escuela de niñas de Manib bombardeada también en la primera jornada de una ofensiva que sigue abierta.
Como consecuencia de los ataques de Estados Unidos e Israel, Irán atacó barcos comerciales y el Aeropuerto Internacional de Dubái, intensificando una campaña para cerrar el golfo Pérsico, a medida que aumentan las preocupaciones energéticas a nivel mundial, y mientras Estados Unidos e Israel continúan con su ofensiva sobre la República Islámica.
Mientras tanto, Irán lanzó este 11 de marzo una nueva ofensiva contra Israel con bombardeos a una refinería, depósitos de combustible en el puerto de Haifa, una instalación militar y un sitio de inteligencia; además, atacó bases estadunidenses en Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait.
Horas después, el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica ejecutó ataques contra la base aérea de Ramat David y el aeropuerto civil de Haifa, y revindicó bombardeos a “lanzadores de misiles ocultos” del ejército israelí al este de Tel Aviv.
