Cada vez más el dueño del predio Solo Dios, Antonio Pérez Rodríguez se acerca a la victoria; y es que el grupo de invasores del predio ha sufrido un duro golpe en su intento de apropiarse del terreno.
El juez de control rechazó las pruebas presentadas por el representante del grupo, Ángel Alberto N, y ha determinado que no acreditan la propiedad del predio.
“El juez rechazó como víctima directa al representante común de los invasores Alberto “N”, ya que no acreditó la propiedad del predio Solo Dios”.
Eduardo Campos / Apoderado legal del legítimo dueño. 
De acuerdo al apoderado legal, las pruebas presentadas por los invasores fueron rechazadas porque no cumplían con los requisitos formales y el procedimiento se desahoga en favor del legítimo dueño Antonio Pérez Rodríguez.
“Las pruebas concernientes en escrituras, avalúos y permisos de subdivisión expedidos por Sedurbe fueron concedidas a mi representado, pero las pruebas de los invasores fueron rechazadas”.
Dicha sentencia es utilizada por el grupo de invasores desde el 2021 y la presentan a diferentes dependencias como efectivas, sin embargo, de este caso no hubo ejecutoria, es decir, son evidencias falsas.
El propietario del predio, Antonio Pérez Rodríguez, expresó su satisfacción por el resultado del juicio. Inserto3. “Estamos trabajando y cumpliendo con la verdad y la ley. Queremos una mejor calidad de vida para todos los habitantes de la colonia Solo Dios. Estamos cerca de lograr la regularización total del predio Solo Dios y que todos sus habitantes tengan una vida digna”.

Enfatizó que el juez ha determinado que los invasores no acreditan la propiedad del predio y que son simples posesionarios irregulares; pidió a las autoridades ya no dejarse sorprender.
Agregó que el juez ha rechazado todas sus pruebas y ha determinado que la sentencia que presentaban como definitiva es nula y sin efecto.
Con cada intento de revertir el caso surge una mentira y el grupo se desvanece. De los 200 seguidores que inicialmente apoyaban la invasión de Alberto N, solo quedan 19, lo que evidencia la pérdida de apoyo y credibilidad a los supuestos líderes.
