Desde el Apolo 17 que ingún ser humano ha vuelto a viajar hasta la órbita lunar. Han pasado más de cinco décadas desde aquel último vuelo tripulado al satélite, y el regreso no ha sido precisamente rápido ni sencillo. El programa Artemis acumula retrasos, revisiones técnicas y ajustes de calendario, y la propia Artemis II también ha tenido que detenerse recientemente por un problema detectado en el sistema de helio del cohete. Aun así, hay una novedad importante: tras completar las reparaciones,la NASA ya ha señalado una primera oportunidad de lanzamiento para esta misión que volverá a llevar astronautas hacia el entorno de la Luna.
La Fecha. Tras una revisión de preparación de vuelo, la agencia espacial estadounidense anunció que trabaja con el 1 de abril de 2026 como primera oportunidad para lanzar Artemis II. Ese intento inicial está previsto para las 18:24 (hora del Este de Estados Unidos), lo que en la España peninsular equivale a las 00:24 del 2 de abril. Este calendario llega después de reparar un problema en el sistema de helio del cohete, un elemento que regula la presión de los tanques de combustible y que obligó a retirar el vehículo de la plataforma para sustituir un sello defectuoso.
Cómo funcionan las ventanas de lanzamiento. En la exploración espacial no se trabaja con fechas rígidas, sino con periodos de oportunidad. Una ventana de lanzamiento es el intervalo en el que el cohete puede despegar para seguir la trayectoria prevista y cumplir los objetivos de la misión. Ese margen depende de cálculos orbitales muy precisos que tienen en cuenta la posición de la Tierra, la del destino y la energía necesaria para completar el viaje. Si el vehículo no puede despegar dentro de ese intervalo, el intento se cancela y hay que esperar a la siguiente ventana disponible.
¿Lanzamiento asegurado? Aunque exista un calendario con oportunidades concretas, cada intento depende todavía de varios factores que deben alinearse en el último momento. Los equipos técnicos siguen trabajando tanto en el edificio de ensamblaje como en la infraestructura de lanzamiento del Centro Espacial Kennedy, y el propio cohete debe regresar a la plataforma antes de iniciar la secuencia final. Durante una comparecencia ante la prensa, Lori Glaze, administradora asociada interina de la Dirección de Misiones de Sistemas de Exploración, recordó que aún queda trabajo por completar y que el lanzamiento dependerá de lo que vaya indicando el propio hardware. A todo eso se suma además el tiempo, porque en una misión así no se puede operar con riesgo de rayos, precipitaciones, granizo o vientos excesivos.
