Considerada una de las celebraciones más importantes para la Iglesia Católica, la Semana Santa 2026 llegará a su fin el próximo domingo 5 de abril con el domingo de resurrección, una fecha clave para millones de fieles católicos, quienes conmemoran la resurrección de Jesucristo, acontecimiento que representa uno de los pilares de la fe cristiana y que cada año reúne a creyentes en celebraciones religiosas, misas y actividades litúrgicas en distintas partes del mundo.
Ese mismo día también se dará la bienvenida al Tiempo Pascual, un periodo de 50 días que culminará con la celebración de Pentecostés. Durante este tiempo, que en 2026 se extenderá hasta el 24 de mayo, la Iglesia católica mantendrá viva la celebración de la resurrección de Jesucristo, recordando este acontecimiento central dentro de su calendario litúrgico.
A este periodo, conocido como la cincuentena pascual, comprende los cincuenta días que transcurren entre el Domingo de Resurrección y la fiesta de Pentecostés. De acuerdo con la tradición cristiana católica, estos días no se viven como celebraciones separadas, sino como una misma fiesta que se prolonga durante varias semanas, motivo por el cual desde los primeros siglos del cristianismo se comenzó a utilizar el término “el gran domingo” para referirse a todo este periodo, destacando así el carácter festivo y continuo de la Pascua.
De acuerdo con el calendario litúrgico, los primeros ocho días forman la llamada Octava de Pascua, una semana que se celebra con la misma importancia que el propio Domingo de Resurrección. Esta práctica surgió en los primeros siglos de la Iglesia, cuando quienes recibían el bautismo durante la Vigilia Pascual eran acompañados durante esos días para profundizar en el significado de los misterios celebrados.
Durante el Tiempo Pascual también se celebran otras fechas importantes dentro de la fe cristiana, como la Ascensión del Señor, que recuerda la subida de Cristo al cielo cuarenta días después de su resurrección, antes de llegar finalmente a la celebración de Pentecostés, fiesta que conmemora la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y que marcará el cierre del Tiempo Pascual el próximo 24 de mayo de 2026.
